Por: Diego Riaño
Martes 28 de abril del 2026
Pequeñas, incomprendidas… pero fundamentales para la agricultura y la biodiversidad. Seguramente las moscas no están en tu lista de insectos favoritos… ¡pero sabías que son clave para la agricultura? Acompáñanos a descubrir por qué deberíamos mirarlas con otros ojos.
Las moscas pertenecen al orden Diptera, uno de los tres grupos de insectos más diversos del planeta. Se caracterizan por tener un solo par de alas y agrupan más de 120.000 especies presentes en casi todos los ecosistemas.
Aunque suelen causar incomodidad, muchas especies cumplen un rol vital: la polinización.
La realidad es que las moscas polinizan al menos 555 especies de plantas con flores y más de 100 plantas cultivadas. Ejemplos incluyen el mango, anacardo, té, cacao, cebollas, fresas, coliflor, aguacate o palto, mostaza, zanahorias, manzanas, puerro y yuca. Las moscas polinizadoras pertenecen principalmente a las familias Muscidae, Calliphoridae, y Syrphidae. De hecho algunas especies de los géneros Eristalis sp. (familia Syrphidae), Musca sp. (familia Muscidae) y Calliphora sp (Calliphoridae) se crían y venden comercialmente para la polinización de cultivos como la canola, girasol, alforfón, ajo, lechuga y pimientos, y para aumentar la producción de tomates y pimientos en invernaderos.
Las moscas que visitan las flores, buscan no solamente el néctar como fuente de energía y el polen como fuente de proteínas, sino también para el apareamiento. A diferencia de las abejas, que dependen de los recursos florales (polen o néctar) en todas las etapas de desarrollo (adultos o inmaduros), las moscas solo visitan y usan los recursos florales durante la etapa adulta, los inmaduros tienden a alimentarse de materia en descomposición o incluso se alimentan de otros insectos.
Las moscas son especialmente valiosas en ecosistemas fríos y húmedos de altura, donde las abejas no son tan activas.
Ventajas principales:
La mayoría de las aproximadamente 6,000 especies de moscas de las flores no solamente juegan un papel importante por la polinización sino también por sus hábitos depredadores de insectos, lo que las hace únicas por su doble función en los agroecosistemas. Las larvas de las moscas de las flores se pueden alimentar de plagas como pulgones, cochinillas y otros insectos chupadores, lo que las convierte en agentes de biocontrol. Esto puede ayudar a reducir la necesidad de pesticidas, beneficiando a otros grupos de insectos polinizadores.
Se recomienda adaptar algunas prácticas considerando sus necesidades biológicas. Por ejemplo, muchas moscas, incluidas las moscas de las flores, tienen historias de vida parcialmente acuáticas, con larvas que se alimentan de materia orgánica en descomposición en hábitats semiacuáticos como estanques o zanjas de riego. La gestión de estos hábitats es fundamental para apoyar los servicios de polinización de las moscas en la agricultura.
Aunque a menudo se pasan por alto, las moscas son polinizadores importantes con un impacto económico y ecológico significativo en los sistemas de producción mundial. Ampliar el conocimiento sobre su aporte y el alcance de las iniciativas internacionales y regionales de polinizadores para incluir a los dípteros es fundamental para la sostenibilidad agrícola y la conservación de la biodiversidad.
Conócelas, cuídalas… ¡y aprende a valorarlas!