Por: Ing. Jorge Luis Arauz
Tuesday 15 de July del 2025
El cultivo de maní en Nicaragua, especialmente en los departamentos de León y Chinandega, representa una actividad agrícola de gran importancia económica y social. Su principal época de siembra es la de primera, la cual abarca el 98 % del área total cultivada (69,000 manzanas).
El cultivo de maní pertenece a la familia de las leguminosas. Es una planta herbácea anual con una altura de 20 a 60 cm, con brote principal y brotes laterales rectos, extendidos y rastreros, raíces con rizobios nitrificantes y con la peculiaridad de que los frutos maduran dentro de la tierra.
Su desarrollo exitoso depende no solo de prácticas agronómicas adecuadas, sino también del manejo eficiente de plagas defoliadoras que pueden comprometer seriamente el rendimiento del cultivo.
También conocida como oruga de las leguminosas o gusano de la soya, es una plaga voraz que desfolia cultivos.
Hace agujeros grandes e irregulares en las hojas; en otros casos solo deja el esqueleto. En grandes cantidades, reduce la fotosíntesis y afecta el desarrollo del fruto.
También conocido como gusano soldado, es una de las plagas agrícolas mejor conocidas.
Es fundamental que los agricultores estén atentos a los signos de estas plagas y tomen medidas a tiempo para proteger sus cultivos. Con buenas prácticas agrícolas y un manejo adecuado, es posible mantener la salud del cultivo y asegurar una buena cosecha de maní, que sigue siendo un producto clave para la economía y la alimentación del país.